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sábado, 30 de julio de 2011

REPRESION EN EL CENTRO DE LA ISLA DE CUBA

Por Félix Reyes Gutiérrez



Una fuerte represión contra defensores de derechos humanos se llevó a cabo en el centro del país, los días 22 y 23 de julio, para impedir que apoyaran al pastor metodista Yordi Alberto Toranzo Collado y su familia amenazados de desalojo.


En Sagua la Grande fueron arrestados y encerrados en los calabozos de la estación policial de la ciudad los disidentes Guillermo Sánchez Blas, Jorge Vázquez Chaviano, Luís Enrique Monzón Rivero y Jesús Reinaldo Rodríguez Peláez.Licet Zamora Carrandi, Yazmín Conyedo Riverón, Damaris Moya Portieles, Yanisbel Valido Pérez, María del Carmen Martínez López y Natividad Blanco Marrero resultaron detenidas en Santa Clara e internadas en la unidad de instrucción policial de la capital provincial.Rafael Librado Pérez González, José Lino Ascencio López y Yusmary Rafael Álvarez Esmori corrieron igual suerte en la cabecera provincial y también fueron conducidos a la referida dependencia policial. Asimismo Jorge Luís Olivert Díaz fue colocado tras las rejas de la estación policial del poblado Santa Isabel de las Lajas, en Cienfuegos.Los activistas permanecieron en los centros de detención indistintamente desde tres horas hasta la mañana del día siguiente.Las decenas de efectivos de la policía política y la Policía Nacional Revolucionaria que cercaron la casa pastoral, situada en la calle Candelaria #60 entre Juan Bruno Zayas y Villuenda, retuvieron en sus proximidades a los luchadores no violentos: Rolando Ferrer García, Guillermo del Sol Pérez y Maira Conyedo García.También fueron retenidos Frank Reyes López, Víctor Castillo Ortega, Alcides Rivera Rodríguez, Alexei Sotolongo Díaz, Yoel Fonseca Machado, Ramón Arboláez Abreu, Héctor Bermúdez Santana y Félix Reyes Gutiérrez, e introducidos en autos y liberados en las cercanías de sus hogares y a las afueras de la ciudad.Fueron cercados los domicilios de Idania Yanes Contreras, Aramilda Contreras Rodríguez, Jorge Luís Artiles Montiel, Juan Manuel Sarduy Segredo, Ramón Mesa Rodríguez, Orlando Triana González y Mario Félix Leonard Barroso, Pastor Bautista del poblado de Taguayabón, en los municipios de Santa Clara y Camajuaní.Cercados también fueron los domicilios de: Orlando Alfonso Martínez, Enrique Martínez Marín, Julio Columbié Batista, Israel Pérez Díaz y Alberto Cortina Molino, en las localidades de Manicaragua, provincia Villa Clara y Primero de Enero, en Ciego de Ávila, respectivamente.Yordi Alberto Toranzo Collado, pastor de la iglesia metodista Ángel Fusté, en Santa Clara, fue separado del templo el pasado 30 de junio bajo el pretexto de un supuesto vínculo con los activistas de derechos humanos de la región.

miércoles, 29 de diciembre de 2010

Una historia triste y valiente

De una heroína silenciosa
Por Juan Carlos Linares

-Cumplió 10 años de prisión, por ser anticastrista, de 1964 a 1974. Le tocó la sentencia más corta de su grupo, quizás porque era la única mujer. Ayudaba con suministros a los alzados en la región de Villa Clara.

Petra Serafina Díaz Castillo (Finita) tiene 83 años cumplidos, y una historia que contar. Una historia triste y valiente.

"Del juzgado me condujeron a la prisión de Guantánamo, y de ahí me trasladaron para la de Guanabacoa. Allí hicimos un motín y lo rompimos todo. Nos redujeron a fuerza de chorros de agua a presión y a golpes. Me dieron un puntapié en el bajo vientre que me provocó muchas hemorragias, y hasta hubo que operarme de urgencia. Hubo muchas más mujeres heridas… aquello era como un campo de concentración".

Por aquel entonces, Finita sólo tenía a su hijo de 20 años, que militaba en la organización juvenil progubernamental. "Le dijeron que no podía visitarme en la prisión. Por entonces yo estaba cumpliendo en la granja 'América Libre'. Así fue que abandonó esa organización, y por hacerlo lo llevaron para Camagüey al servicio militar obligatorio".

Pequeña y vivaz, sus ojos húmedos brillan cuando habla de su difunto hijo. "El siempre fue un niño muy callado, introvertido y tranquilo", dice.

"Yo, cuando cumplí, tuvo que quedarme a vivir en La Habana, pasando trabajo. Sí, pues cada vez que iba a mi pueblo natal, Sagua la Grande, me registraban y me acosaba la policía. Estuve tres años sin casa. Me dedicaba a cuidar enfermos en los hospitales. Fui reuniendo y con alguna ayudita de mi familia me compré este cuartito".

En Aranguren 1-A entre Calzada de 10 de Octubre y Dolores se puede localizar a Finita. Tiene la dicha de gozar de muchas amistades que la quieren. Nunca ha renunciado al compromiso moral hacia los presos políticos. Desde que salió de la prisión ha viajado mucho por la isla, llevándoles comida y apoyo espiritual.

En cierta ocasión quiso abandonar el país. "Yo no quería irme, pero mi hijo sí. En 1980 (cuando los sucesos en la Sección de Intereses de Estados Unidos en La Habana) intenté buscar la salida. En pleno disturbio me metí allí. Pero los castristas comenzaron a lanzarnos botellas, piedras y cuanto había, y salí. Pocos días después nos hicieron un acto de repudio a mi hijo y a mí en la casa. Nos lanzaban huevos podridos, calabazas podridas, nos clavaron la puerta por fuera, nos gritaban "escoria"… Yo salí y quité las tablas que habían puesto. Luego nos sacaron a la fuerza. Continuaron tirándonos encima huevos y melones podridos, y nos llevaron a una estación de la policía cercana. Por la noche nos soltaron.

"Mi hijo intentó incorporarse a su trabajo. Cuando aquello laboraba en una dependencia de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC) en Marianao. Alguien avisó a sus compañeros que yo estaba en trámites emigratorios y ellos mismos le cayeron a golpes. Le pegaron mucho. El siempre fue flaquito, comía mal y era enfermizo. El pobre, llegó como pudo a casa. Sangraba y se desmayó. Lo llevé al hospital y el médico me dijo que tenía un derrame cerebral".

La salud de su hijo iba de mal en peor. Finita afirma que la atención médica no fue la mejor. Unos años después hubo que amputarle una pierna, y poco después falleció.
Increíblemente, la muerte de su hijo pareció darle nuevas energías a Finita. "A finales de los 80 me incorporé a las actividades por los derechos humanos en Cuba. Recientemente estuve en la Asamblea para Promover la Sociedad Civil, el 20 de mayo. Fui con un pie enyesado. Pertenezco al Comité de Apoyo a las Damas de Blanco. Y si sólo tuviese un bocado de comida, lo comparto con mis hermanos, los presos políticos cubanos".


NOTICIAS DE SAGUA

domingo, 25 de abril de 2010

Cantata por el miedo en Sagua la Grande

Por Pepe Beltrán

Son tan ridículos y anticuados los recursos usados por la prensa oficialista de la tiranía que no nos cabe dudas que el irreflexivo está detrás de todo esto.
Cada vez que hay un evento social le agregan la coletilla que es “por la revolución”, saben bien que a una carrera de canoas van a asistir miles de sagüeros, saben bien que a un concierto musical asistirán otros miles, a los carnavales, al circo... siempre van MILES..., ¿así que esa enorme masa está apoyando a la tiranía?, ¡ no conoceré yo a mi gente !, a esa masa de amigos que me rodea por decenas de años.
Los músicos no cantan a la tiranía; 90 cantan hasta en la “ducha”, 7 le cantan al miedo y 3 al tirano.
Dice el dictado de la prensa local:
"Cantata por la patria"
“El viernes 16 de abril, a partir de las 9:00 pm y hasta las 12:20 am del 17, auspiciado y convocado por el Sectorial Municipal de Cultura, se efectuó en Sagua la Grande, en el parque La Libertad un concierto de reafirmación revolucionaria y patriótica donde participaron todos los artistas profesionales de nuestro territorio: Grupo Rider Band, Grupo Frank Fernández, Grupo Tiempo Joven, Eduardo Flores, Ibrahim Marrero, Conrado Morales, Mabel Rodríguez, Ricardo Jova, María Emilia Olano, Rubén Tejerina, Adolfo Flores y Jesús Bonet ... Santiago Peraza, Miguel Hernández y otros repentistas del municipio acompañados por el Trío Los Reyes .. Coro Crescendo (instructores de la BJM), Anaisa Rodríguez, Jesús Raúl Reyes, Daimí Espinosa, Alián Melián (BJM), Melisa Chirino, Yusmani López, Mercedes Valdés, Idalberto Martiní (danza, BJM), Yosbel Acosta (danza), Yailén Mora (danza), Geidi Camacho (danza, BJM), Ariel Padin, Liliana Alonso, Rigoberto Rodríguez y Lisandra Díaz, todos ellos, bajo la dirección de Rodolfo Pérez Guerrero .”
“Bueno” - como dice un borracho aquí en Sagua para no ser chivato -: “Todos, menos unos cuantos, son más gusanos que la Calandraca”.
Todos (menos unos cuantos) es un recurso genial para ir rompiendo la doble cara que tanto daño le está haciendo a esta sociedad moribunda pero con ansias de cambios, y para aclararle además a los ingénuos extranjeros que leen estos artículos oficiales, la verdad de nuestra situación.
Todos menos unos cuantos han hablado conmigo y me han dicho: “la coletilla no la puse yo”. Ninguno (menos unos cuantos) quiere estar en el “Museo de los Esbirros” que planea un grupo de abogados para un futuro próximo. Algunos no quieren que sus familiares en el exilio les vayan a poner un embargo a sus bocas por indignos. La mayoría sueña con emigrar a Haití, aunque sea, y así poder escapar de “estas reafirmaciones patrióticas revolucionarias”.
Todos son dignos y admirables seres humanos entre la espada y la pared.
Ninguno va a la lista negra como quieren los idiotas de la policía política de Sagua, porque todos, menos unos cuantos, son artistas muy queridos y admirados por la Oposición Sagüera.

Por Pepe Beltrán desde la Villa del Undoso.